Psicología infantil y adolescente

Los niños y los adolescentes también pueden sufrir dificultades que afectan a su mundo psicológico. A estas edades es probable que no sepan qué les pasa y no pidan ayuda de forma explícita. Sin embargo, sí manifestarán signos que nos dirán que algo no va bien. En este sentido somos los adultos los que debemos detectarlo y ofrecerle al menor la ayuda que se merece. En la adolescencia, puede ser que sí  que sepa qué le está pasando pero no quiera dejarse ayudar por diferentes motivos, es importante también que el entorno se dé cuenta y le ofrezca la oportunidad de buscar esa ayuda.

psicología infantil

¿Cuándo acudir a un psicólogo?

En cuanto detectemos un cambio en el comportamiento o en la forma de ser del menor debemos indagar sobre su procedencia y su forma de abordarlo. No hay una edad límite para acudir a un psicólogo infantil, pues cada momento es único en la vida y es importante atender su mundo emocional en todos y cada uno de ellos.

¿En qué podemos ayudarle?

Problemas de conducta. A veces no sabemos por qué pero el menor desobedece lo que decimos, nos desafía o tiene una rabieta cuando no se atiende a lo que él dice. Todas estas situaciones pueden deberse a múltiples motivos que le han llevado a manifestarse de esa forma. En MenPsia trabajaremos juntos para esclarecer qué es lo que el menor nos está intentando transmitir y poder ayudarle a expresarse de otra forma.

Problemas de aprendizaje. En MenPsia evaluaremos qué es lo que está dificultando el aprendizaje del menor y su rendimiento óptimo. Gracias a la neuropsicología y las técnicas de estudio, le daremos estrategias y herramientas para que se desarrolle en las competencias necesarias de forma más efectiva, a través del refuerzo positivo, la motivación, y el entrenamiento cognitivo.

Problemas emocionales. Tanto los niños como los adolescentes también pueden tener dificultades en su mundo emocional, derivadas de múltiples circunstancias como son:

  • Vivencias traumáticas, como la pérdida de un ser querido, el divorcio de los padres, o el acoso escolar entre otros.
  • Celos entre hermanos. El nacimiento de un nuevo hermano es un punto de inflexión en la vida de un niño que puede generar múltiples angustias. Si no se gestionan bien acarrearán problemas en la relación entre ambos, en su autoestima y en general en su persona.
  • Miedos. Existen miedos evolutivos por los cuales todos los niños pasan a lo largo de su desarrollo; sin embargo, es posible que estos se perpetúen en el tiempo desembocando en una fobia, la cual tendrá importantes repercusiones en su vida diaria en el futuro.

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